CUIDADO DE LOS PIES
De todas las partes del cuerpo los pies representan el equilibrio y la capacidad que tenemos para andar, correr y estar de pie. Sin embargo pocas veces somos conscientes de ello y el hecho de llevar calzados estrechos y cerrados con tacones altos, generan mala circulaci ón y molestias, afectando a todos los sistemas del organismo.
En los pies se encuentran las denominadas zonas reflejas del cuerpo, la reflexología podal es una terapia que se enfoca exclusivamente en ellos para tratar diferentes dolencias, incluso enfermedades crónicas. También hay en los pies un extenso número de terminaciones nerviosas que se comunican permanentemente con el cerebro, transmitiendo sensaciones térmicas, táctiles, vibratorias, etc.
Para mantener la movilidad de los pies y mejorar la circulación, podemos realizar movimientos circulares con los pies en ambos sentidos. También doblar y estirar los dedos permite recuperar su condición natural. Otra alternativa excelente es sumergir los pies en agua y moverlos rítmicamente como si estuviésemos andando. A continuación te proponemos otros ejercicios que favorecen la relajación general y el bienestar de los pies.
EJERCICIOS
Con la despedida del verano tendemos injustamente a olvidar el cuidado de los pies. Te proponemos tres formas de mantenerlos con buen aspecto al tiempo que se estimulan las terminaciones nerviosas favoreciendo nuestra salud y nos permite disfrutar de un momento placentero.
1. Masajear la planta de los pies
Coge el pie entre las manos y masajea con los pulgares la planta del mismo, desde el talón hasta los dedos. Utiliza para ello una crema hidratante o unas gotas de aceite de almendras dulces. Después masajea el otro pie.
2. Sin calambres en los pies
Coloca el pulgar en el punto que se encuentra situado por debajo del lado interno del tobillo. Ejerce una presión sostenida, entre uno y tres minutos. También puedes mantener la presión y hacer suaves movimientos circulares. Este punto es eficaz para aliviar los trastornos de la menstruación.
3. Suavizar los pies
Coloca los pies primero en agua tibia durante unos diez minutos. Después sécalos cuidadosamente para realizar enseguida fricciones con la piedra pome en los talones y en la planta. Favoreciendo la eliminación de las durezas y mejorando la circulación sanguínea y energética.
Juan José Plasencia
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