|
Escuela de Masaje y Terapias Alternativas |
Cursos Presenciales en Barcelona con Salida Laboral |
Cuando nos desperezamos por la mañana, al despertarnos, antes de levantarnos de la cama realizamos un estiramiento espontáneo e instintivo que nos sirve para pasar gradualmente de la inactividad al movimiento. Los estiramientos son acciones naturales de nuestro organismo, que no debemos olvidar ni descuidar, ya que este gesto placentero con el que estiramos los músculos, nos proporciona bienestar tanto físico como mental. Los estiramientos nos relajan y tonifican simultáneamente, a la vez que nos liberan de la tensión psicofísica, es decir el estrés que vamos acumulando día a día y interviene en nuestro estado de ánimo y salud.
Frecuentemente el estilo de vida impuesto por la sociedad, nos hace perder el contacto con nuestros movimientos naturales, disminuyendo la actividad física y limitando la capacidad que tiene nuestro cuerpo de moverse con total libertad, lo cual poco a poco nos hace perder nuestra elasticidad natural, por lo que nos volvemos cada vez más rígidos, sin poder disfrutar plenamente de esa naturaleza flexible que todos poseemos.
El mejor ejemplo de la satisfacción y beneficios que ofrecen los estiramientos lo podemos observar en un animal que es un verdadero maestro en el arte de estirarse: El gato, desde pequeños hasta la edad adulta, los gatos se estiran meticulosamente, mostrando una gran satisfacción al estirarse, sus estiramientos cotidianos les permiten estar siempre relajados sin perder sus reflejos, son atentos, flexibles, rápidos y ágiles. De la misma manera en que nosotros podemos sentirnos diariamente, si dedicamos un tiempo del día para disfrutar nuestro cuerpo y descargar la tensión que en él se acumula, permitiéndonos recuperar y mantener nuestra flexibilidad innata.
Beneficios de los Estiramientos:
• Disminuyen la posibilidad de sufrir lesiones articulares.
• Aumentan nuestra capacidad de movimiento.
• Estimulan la circulación sanguínea y linfática.
• Incrementan nuestra energía interior.
• Proporcionan una sensación de bienestar general.
Ejercicios:
1. Mayor movilidad en el cuello
a) Posición inicial: Sitúate de pie con las piernas separadas a lo ancho de la cadera, con un brazo al lado del cuerpo y el otro por encima de la cabeza para sujetar esta con la mano, justo por arriba de la oreja.
b) Ejercicio: Inspira profundamente y al exhalar tira de la cabeza con suavidad al tiempo que bajas el hombro del brazo que se encuentra relajado. Ahorra estira un poco más hasta sentir el límite de los músculos del cuello. Respira con regularidad y mantén el estiramiento entre diez y veinte segundos. Seguidamente vuelve a la posición inicial y realiza el ejercicio por el otro lado.
2. Aumentar la capacidad respiratoria
a)Posición inicial: De pie con las piernas separadas al ancho de los hombros y las rodillas completamente estiradas pero sin tensión. Lleva la pelvis hacia delante, buscando la verticalidad del cuerpo que se encontrará lo más relajado posible. Seguidamente entrelaza las manos y llévalas por encima de la cabeza con los brazos estirados. Inspira profundamente y al soltar el aire relaja los hombros.
b)Ejercicio: Ahora, vuelve a inspirar y al exhalar el aire inclina el cuerpo hacia un lado lentamente hasta alcanzar el estiramiento de toda la musculatura del costado.
Mantén el estiramiento entre diez y veinte segundos. Después vuelve a la posición inicial para seguidamente realizarlo por el otro lado.
3. Estiramiento interior del muslo
a)Posición inicial: Siéntate en el suelo con las piernas dobladas, de modo que la planta de los pies se encuentre. Sujeta los pies con las manos, manteniendo el torso erguido y los hombros relajados. Realiza una respiración completa.
b)Ejercicio: Inspira profundamente y al exhalar inclina el torso hacia delante intentando llevar el pecho hacia los pies, al tiempo que empujas los muslos hacia el suelo y los codos se abren en dirección a las rodillas. Una vez que alcances el estiramiento de los músculos internos mantén este entre diez y veinte segundos. Seguidamente afloja y repite el ejercicio dos veces más, respirando con regularidad.
4. Tonificar las piernas
a)Posición inicial: Nuevamente sitúate de pie con las piernas separadas un poco más del ancho de los hombros y con los pies paralelos entre sí, apoyándolos firmemente Con los brazos relajados por delante del cuerpo.
b)Ejercicio: Flexiona una pierna, dejando descansar todo el peso del cuerpo sobre ella, al tiempo que levantas la punta del pie de la pierna que queda completamente estirada. Realiza el ejercicio progresivamente hasta alcanzar que se estira toda la musculatura de la parte posterior de las piernas, cuando alcances el máximo del estiramiento manténlo entre diez y veinte segundos, respirando rítmicamente. Seguidamente vuelve a la posición inicial para realizar el ejercicio por el otro lado.
5. Equilibrio y fuerza en las piernas
Colócate de pie con las piernas separadas a lo ancho de las caderas, y la mirada al frente, dobla la rodilla de una pierna llevando el talón del pie hacia atrás para sujetar el tobillo con la mano. Mantén unos segundos esta postura hasta alcanzar equilibrio y estabilidad. Seguidamente coloca el brazo contrario a la pierna flexionada por delante del cuerpo completamente estirado y la vista en la punta de los dedos. Ahora inspira profundamente y al exhalar tira del pie para dirigir el talón hacia el glúteo de modo que se estire toda la musculatura del muslo anterior. Mantén el estiramiento entre cinco y quince segundos, respirando acompasadamente. A continuación deshaz la postura y realízalo por el otro lado.
|