Todo sabemos que el ejercicio es sano y nos ayuda a regular el tono muscular del cuerpo, de hecho pasamos horas haciendo gimnasia corporal enfocadas a las diferentes partes del cuerpo, olvidando a menudo que los músculos del rostro también necesitan ser ejercitados.
La misma atención que le dedicamos a los músculos del cuerpo se la debemos dedicar a los músculos de la cara, que es la parte del cuerpo que está completamente descubierta y abierta al mundo. En la cara de una persona se ve como esta se muestra a los demás tanto es así que es la parte del cuerpo que más nos diferencia y de hecho nos sirve para ser reconocidos al tiempo que refleja nuestra personalidad de ahí que se utilice en los documentos de identidad.
Ejercitar los músculos faciales reduce las líneas de expresión y tonifica la piel liberando las impresiones que deja el estrés en el rostro. También favorecen la circulación sanguínea y linfática, permitiéndonos lucir un rostro más sereno y saludable.
1. MOVILIZAR LOS MÚSCULOS DE LOS OJOS
Para realizar este ejercicio enfoca tu atención en los ojos, inicialmente dirige tu mirada hacia el frente, enfocándola en un punto lejano, seguidamente inspira y al exhalar lleva la mirada hacia tu lado izquierdo todo lo que puedas, como si quisieras mirar detrás de ti. Después vuelve a inspirar y dirige la mirada hacia el otro lado.
2. TONIFICAR LOS MÚSCULOS RISORIOS
Comienza con la boca relajada y con los labios ligeramente separados, inspira profundamente y al exhalar desvía la boca hacia un lado, de manera que el otro lado de la cara quede estirado. Mantén la mueca unos diez segundos, después relaja y repítelo por el otro lado.
3. ESTIRAR LOS MÚSCULOS DE LA MEJILLA
Comenzando con la boca relajada, inspira y al soltar el aire abra la boca formando un círculo con ella, vocalizando la letra O. Mantén el gesto entre diez y veinte segundos respirando por la nariz con naturalidad.
4. LIBERAR LA TENSIÓN DE LOS LABIOS
Inspira profundamente y al exhalar contrae todos lo músculos de los labios, proyectando los labios hacia delante como imitando el hocico de un animal. Seguidamente relaja los músculos y repítelo unas cinco veces.
5. TONIFICAR LAS MEJILLAS
Inicialmente con la cara completamente relajada, comienza a tomar todo el aire que te sea posible, cóntenlo y junta los labios, al exhalar dirige todo este aire hacia la cavidad bucal, inflando los cachetes como un gran globo, manténlo entre 5 y 10 segundos y seguidamente abra la boca relajando la mandíbula y el cuello.
6. ESTIRAMIENTO DE LA NARIZ
Coloca un dedo suavemente sobre una de las aletas de la nariz, toma aire y al exhalar empuja la nariz hacia un lado al tiempo que sueltas el aire. Mantén el estiramiento unos diez segundos. Seguidamente realízalo por el otro lado. Repite el ejercicio alternándolo de 10 a 20 veces.
7. RELAJAR EL ROSTRO
Sitúa los dedos de ambas manos en la frente ejerce una presión leve, inspira y al soltar el aire desliza la yema de los dedos horizontalmente sobre la frente desde el centro hacia fuera. Realízalo en franjas cubriendo todo el rostro. Desde la frente hasta el mentón.