LA MEDITACIÓN
La meditación es una manera sencilla y eficaz para enriquecer la vida y vivirla con gozo y plenitud. La práctica de la meditación forma parte de muchas culturas que la utilizan para conectar con la fuerza interior que todo individuo posee, y que impulsa los procesos naturales de curación y autorrealización.
Practicar la meditación es fácil, sólo se necesita de 10 a 20 minutos diarios. Comience sentándose en una posición cómoda, puede ser en cualquier momento y lugar, aunque lo más recomendable es un espacio silencioso que permita el recogimiento y la calma.
Asegúrese de escoger un momento del día en que no tenga interrupciones, lo ideal son las primeras horas de la mañana o antes de irse a dormir. Para meditar es importante mantener la espalda recta con los hombros relajados, pudiendo sentarse en una silla, con los pies ligeramente separados y apoyados con firmeza en el suelo. Coloque las manos en los muslos con las palmas hacia arriba o plegadas una encima de la otra, por debajo del ombligo. También es posible sentarse sobre un cojín y con las piernas cruzadas, en este caso ponga otro cojín o manta doblada debajo de las piernas.
A continuación, después de estar cómodamente en la postura elegida, atienda a su respiración, céntrese en ella sin esfuerzo, inspire y espire con suavidad. Observe como la mente comienza a calmarse, mientras usted es consciente del cuerpo, de las sensaciones, de las emociones y de los pensamientos. No piense en el tiempo. Viva el momento, aquiete la mente con la atención puesta en la respiración. Permita que la serenidad empiece a tomar forma dentro de usted, y que los pensamientos se sucedan como un oleaje, no los atrape ni luche contra ellos. Vuelva la atención a la respiración y a la postura. En este momento todo fluye y el instante presente se manifiesta en paz y plenitud.
BUENAS TÉCNICAS
Relajarse antes de meditar. Respire profundamente y contenga el aire inspirado, tense el cuerpo todo lo que pueda. A continuación suelte el aire y afloje todo el cuerpo, desde la cabeza a los pies, relajando cada músculo y cada articulación. Repítalo dos veces más y seguidamente suelte todo el cuerpo.
Utilizar imágenes. Coloque delante de usted, aproximadamente a un metro de distancia, una imagen, puede ser una flor o un símbolo de su preferencia, siempre y cuando ésta le trasmita energía positiva. Mantenga la vista en la imagen, con los ojos ligeramente cerrados. También es beneficioso contemplar la llama de una vela, si elige esta posibilidad, tenga en cuenta el color de la vela. Amarilla: Claridad, azul: Relajación, roja: Fortaleza, blanca: Totalidad, violeta: Armonía, dorada: Aspiración, anaranjada: Vitalidad, verde: Sanación.
Juan José Plasencia
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