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Escuela de Masaje y Terapias Alternativas |
Pregunta:
Llevo tres meses con intensas molestias detrás del tobillo, que aumentan cuando realizo actividades físicas y especialmente después de estar un tiempo inactiva. Acudí al médico y me dijeron que tenía una tendinitis en el tendón de Aquiles. Me recomendaron reposo y antiinflamatorios, pero pasa el tiempo y no encuentro alivio. ¿Existe alguna terapia natural que me pueda ayudar a resolver mi problema?
Respuesta:
La tendinitis Aquilea o del tendón de Aquiles, es una inflamación dolorosa del tendón y de los tejidos circundantes. Aunque el tendón de Aquiles es uno de los más resistentes y gruesos del cuerpo, es frecuente que se vea afectado por los microtraumatismos de repetición prolongada, sobrecarga de los gemelos y sóleo, especialmente por factores anatómicos de carácter predominantes, como es el caso de la existencia de pies cavos (arco del pie anormalmente alto o exagerado).
Sin embargo, las dolencias crónicas se deben a la susceptibilidad del tendón, que sufre las fuerzas de fricción y desgaste en el lugar donde rodea la superficies posterior e inferior del calcáneo. Esto es debido a la naturaleza avascular del tendón, ya que el tejido posee una escasa vascularización en la zona. Esta dolencia de presencia crónica puede llegar a limitar gravemente el movimiento de la marcha y dificultar el bajar o subir escaleras. Si no se trata adecuadamente, la tendencia es una cicatrización inadecuada que llega a limitar el movimiento del pie e incrementa el dolor.
Lo más importante para la recuperación de la tendinitis del tendón de Aquiles es el reposo, evitando todas aquellas actividades que aumenten el dolor y las molestias. Inicialmente la aplicación de compresas frías en la zona reduce la inflamación. Una vez superada la fase aguda de dolor e inflamación es necesario realizar estiramientos suaves que involucren los músculos de la pantorrilla y el tendón de Aquiles.
Para aliviar el dolor puedes ejercer una presión sostenidas con los pulgares sobre el centro de la pantorrilla, y mantener ésta de tres a cinco minutos. También resulta muy efectivo un masaje muscular que descargue la tensión de las piernas y en las noches antes de dormir, aplicarte una cataplasma de arcilla roja con aceite de hipérico y aceites esenciales de pomelo y manzanilla.
Recuerda que antes de iniciar tus actividades cotidianas y al finalizar la jornada es necesario incidir siempre en los estiramientos suaves y prolongados de los músculos de las piernas y los pies, de esta forma se evitará recaídas a la vez que se fortalece la zona.
Juan José Plasencia
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