|
Escuela de Masaje y Terapias Alternativas |
Pregunta:
Desde hace seis meses vengo sufriendo de vértigos, acudí al médico y me diagnosticaron un vértigo tensional. Para lo cual me recetó una medicación que a pesar de tomar durante varias semanas no he notado grandes mejorías. Me gustaría saber si hay algún tratamiento alternativo, que me ayude a resolver este problema.
Carmen Antillano. Sevilla
Respuesta:
El término vértigo tensional, hace referencia al vértigo que se presenta sin que exista una causa orgánica, ni por una alteración en los conductos semicirculares del oído interno, o en los núcleos vestibulares del tronco encefálico. Puede manifestarse esporádicamente o de manera crónica, especialmente en los períodos de estrés psico-físico.
Este tipo de dolencia es muy frecuente y podría estar relacionada con la tensión mental o con una contractura muscular de los hombros y especialmente del cuello y los músculos de la cara. Sin embargo, existe una teoría sobre este tipo de vértigo, según la cual los afectados no presentan contracturas musculares que puedan asociarse a los principales síntomas del vértigo, que son; sensación de pérdida de equilibrio, inestabilidad de movimientos en el desplazamiento del cuerpo en relación con el entorno y mareos.
Una vez que se ha acudido al especialista y éste ha descartado lesiones orgánicas que puedan ser el origen de esta dolencia, podríamos reflexionar sobre las incidencias que tienen las emociones y nuestra actitud mental dentro de estos procesos. Se han realizados estudios que revelan que en muchos casos las personas que sufren de vértigo tensional, están pasando por situaciones de conflictos no resueltos, como pueden ser: miedos contenidos, problemas laborales, de pareja, dificultades psico-sexuales, o estados depresivos límites, en los que el vértigo tensional se convierte en un síntoma de somatización.
Independientemente de la causa que ha originado estas molestias, el estrés crónico y las situaciones de tensión cotidianas, dificultan la recuperación. Por lo que siguiendo un orden dentro de un tratamiento natural, el primer paso ha seguir será realizar relajaciones psico-físicas que te permitan reducir la tensión emocional y mental.
También son recomendables los estiramientos suaves de la musculatura del cuello, realizándolos en una posición estable, que no aumente las sensaciones de vértigo. Aplicarte presiones digitales en los puntos más sensibles de la base del cráneo, respirando con regularidad entre uno y tres minutos. Otro recurso efectivo son las duchas de agua caliente, las cataplasmas de arcilla roja en la musculatura del cuello y de la parte alta de la espalda. Es recomendable aplicar unas gotas de aceite esencial de limón o mandarina en un pañuelo, para hacer inhalaciones varias veces al día, y por la noche colocar el pañuelo debajo de la almohada.
Acudir a un terapeuta corporal con regularidad ayuda a reducir la tensión muscular y emocional. Unas sesiones de acupuntura te favorecerán por su efecto calmante al tiempo que te regulan el flujo de energía de tu organismo.
Juan José Plasencia
Cursos en fines de semana e intensivos. Enseñanza teórico-práctica.
Todos los cursos incluyen dossier ilustrado, diploma y carnet de formación profesional.